Hoy es uno de esos días en que no me apetece ni siquiera abrir la boca para hablar, en realidad no tengo nada que decir que no haya dicho unas mil veces antes, y me siento cansada.
Todo de golpe en mi cabeza, así sin pedir permiso, los examenes, el trabajo, la casa, los problemas del presente, los del futuro…
Y solo se que quisiera estar en otra parte, salir de aquí, a un sitio donde las cosas se queden en la puerta, donde todo sea confortable, donde las palabras no hagan falta y el pasado no irrumpa cada ocho minutos
Estoy cansada de ti, de verte, de oirte, de soñarte, de pensarte, cansada de escribir una y mil veces lo mucho que necesito que estes fuera.
Estoy cansada de mi, de mi incoherencia, de mi falta de previsión, de mis minutos, horas días perdidos en tonterias.
Cansada de no ser todo lo fuerte que debo a estas alturas.